Les suena la frase? Siempre la veo acompañada de una foto de la actriz mexicana María Félix.
Ya pasé algo de tiempo sin escribir y aunque creo que nadie me lee (aun) me sirve de desestres.
Decidí emprender un negocio de comida con mi esposo, queremos que sea un ingreso extra, ya teníamos la mayoría de las cosas así que la inversión sería mínima, es completamente distinto a lo que hacemos en nuestra empresa de telecomunicaciones, pero nos gusta la comida así que aprovechamos y nos damos un gustito... Jajaja inocentes palomitas nos está absorbiendo en tiempo y dinero, todo es inversión pero estamos aferrados y no queremos detenerlo, siempre que iniciamos un negocio es difícil pues es como un hijo y como tal debemos encaminarlo para que de frutos.
La idea es novedosa pues cada persona puede armar su pizza, pasta o ensalada con los ingredientes que más les gusten y no sólo limitarse a lo que un menú te diga. A nosotros se nos hace una idea genial pero hemos visto que a las personas les cuesta trabajo pensar las combinaciones, eso en lo personal me cuesta aceptarlo, parece ser que estamos tan mecanisados que el pensar nos cuesta o nos disgusta.
Regresando al tema de dinero, es un cuchillo de doble filo (pieso) ya que cuando las cuentas bancarias están bien, no tienes deudas parece ser que todo fluye en armonía; pero cuando el dinero escasea esa armonía se ve afectada por el estrés e irritabilidad de la o las personas que lo carecen. Justo ese momento estamos viviendo y créanme que no es agradable pero como dice mi mentor, son los momentos de crisis los que te hacen salir de tu zona de confort.
Algunas personas creen que tener dinero es igual a tener problemas, y eso es culpa de la educación que en latinoamericana hemos recibido desde pequeños. No nos enseñan educación financiera o estrategia financiera y las consecuencias las sufrimos cuando entramos al mundo laboral.
Debemos empezar desde casa (quienes somos madres, tías, madrinas, hermanas) para enseñar a nuestros pequeños la importancia del ahorro y la inversión.
Por el momento trabajando en lo que me gusta y apasiona me siento bien, y no cambiaría ser emprendedora a menos que fuera sumamente necesario por el bienestar de mi familia.
Ustedes han vivido una situación similar? Cómo lo han tomado?